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Comprar por internet se ha convertido en parte de la vida cotidiana. La comodidad de recibir un pedido en casa en apenas unos días es incuestionable, pero con el crecimiento del comercio electrónico también se han multiplicado los fraudes online y las ciberestafas. Páginas web fraudulentas, productos que nunca llegan o artículos defectuosos que nadie quiere sustituir son problemas cada vez más frecuentes. Ante esta situación, es esencial conocer qué derechos asisten al consumidor y cómo actuar jurídicamente frente a estas prácticas.

Por ello, en este artículo vamos a analizar qué derechos protegen al consumidor, qué hacer en caso de fraude y qué vías legales existen para recuperar el dinero.

¿Cuándo estamos ante una ciberestafa en compras online?

No todo problema en una compra por internet es una estafa. Conviene distinguir:

  • Incumplimiento de contrato: el vendedor existe, pero no cumple. La tienda legalmente constituida se retrasa en la entrega o manda un producto defectuoso. En estos casos, hablamos de un conflicto de consumo.
  • Ciberestafa: el vendedor nunca tuvo intención de entregar el bien, la web desaparece tras cobrar, los números de seguimiento son falsos o no existe identificación clara de la empresa. Aquí estamos ante un posible delito de estafa que debe denunciarse ante Policía, Guardia Civil o el juzgado.

Las señales típicas de fraude incluyen páginas sin datos de contacto, precios anormalmente bajos, números de seguimiento falsos o ausencia de confirmación de pedido. 

Derechos del consumidor en compras online

La principal norma de referencia es el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (TRLGDCU), aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2007. Esta ley establece obligaciones claras para los vendedores online y derechos irrenunciables para quienes compran. Entre ellos destacan:

  • Derecho a recibir el producto en plazo: si no se pacta otra cosa, el artículo 66 bis del TRLGDCU fija un máximo de 30 días naturales.  Si no cumple, puedes resolver el contrato y exigir el reembolso
  • Derecho a bienes conformes con el contrato: el producto debe coincidir con la descripción, funcionar correctamente y ofrecer la calidad esperada. si el producto no coincide con lo anunciado, llega defectuoso o incompleto, puedes exigir reparación, sustitución, rebaja del precio o resolución del contrato (artículos 114 a 127 bis TRLGDCU).
  • Derecho de desistimiento: en compras a distancia, el consumidor puede devolver el producto en 14 días naturales sin necesidad de justificar. El vendedor debe reembolsar todo lo pagado.
  • Derecho a indemnización: si la falta de cumplimiento genera perjuicios, el consumidor puede reclamar una compensación.

Además, como hemos visto, si hablamos de fraude —cuando directamente no existe intención de cumplir— entra en juego el Código Penal, que tipifica la estafa en su artículo 248. Esto supone que, además de una reclamación en consumo, el afectado puede presentar una denuncia penal.

Derechos frente a productos que no llegan

Si has pagado un producto y no lo recibes en el plazo legal de 30 días, el artículo 66 bis del TRLGDCU te permite exigir el cumplimiento o resolver el contrato. En la práctica, el consumidor puede:

  1. Conceder un plazo adicional razonable al vendedor.
  2. Si aun así no llega, resolver el contrato y reclamar el reembolso.
  3. Si el empresario no devuelve el dinero en el plazo de 14 días, el artículo 76 del TRLGDCU establece que puede estar obligado a devolverte el doble del importe abonado.

Ejemplo: compras un teléfono por 300 € en una tienda española, pasan 45 días y no recibes nada. Reclamas la devolución y el vendedor ignora tu petición. Además de recuperar los 300 €, podrías reclamar otros 300 € como penalización.

Derechos frente a productos defectuosos o falsos

Cuando el artículo entregado no coincide con lo anunciado o presenta fallos, se habla de falta de conformidad. Según los artículos 114 a 127 bis del TRLGDCU, el consumidor puede exigir de forma gratuita:

  • Reparación del producto.
  • Sustitución por uno nuevo.
  • Reducción del precio.
  • Resolución del contrato con devolución del importe.

El plazo de garantía legal es de tres años para productos nuevos y de un año para productos de segunda mano. Durante los dos primeros años, la ley presume que el defecto ya existía, lo que facilita la reclamación.

Ejemplo: compras una consola online y al encenderla no funciona. Puedes exigir la sustitución inmediata. Si la empresa no responde, podrás reclamar judicialmente con base en la garantía legal.

Cómo ejercer el derecho de desistimiento

Una de las grandes protecciones en las compras online es el derecho de desistimiento. Consiste en que el consumidor puede devolver el producto en 14 días naturales desde la entrega sin necesidad de explicar motivos. El vendedor debe reembolsar todos los importes, incluidos los gastos de envío iniciales. Solo puede cobrar los gastos de devolución si lo informó claramente.

Ciberestafas y publicidad engañosa: dos caras de la misma moneda

El fraude online no siempre consiste en desaparecer con el dinero. A veces se basa en publicidad engañosa: anuncios que ocultan información, exageran beneficios o muestran productos diferentes a los reales.

La Ley General de Publicidad (34/1988) y la Ley de Competencia Desleal (3/1991) prohíben expresamente estas prácticas. Además, el artículo 61.2 TRLGDCU obliga a cumplir lo anunciado, aunque no esté recogido en el contrato.

Si compras un producto porque lo anuncian con determinadas características y luego no se cumplen, puedes reclamar no solo la devolución del dinero sino también el cumplimiento de lo publicitado.

Pasos para reclamar ante una ciberestafa

Si sospechas que has sido víctima de un fraude, la reacción rápida es esencial. Los pasos recomendados son:

  1. Contactar con el vendedor: aunque parezca inútil, conviene dejar constancia escrita de la reclamación (correo electrónico, burofax, formulario).
  2. Recopilar pruebas: capturas de pantalla, justificantes de pago, correos, facturas y cualquier comunicación.
  3. Reclamar en la plataforma de pago o el banco: PayPal, tarjeta bancaria o Bizum permiten abrir disputas o solicitar el contracargo (chargeback) en tu banco. Suelen exigir pruebas y la presentación de denuncia.
  4. Denunciar a las autoridades: si hay indicios de estafa, presentar denuncia en Policía Nacional, Guardia Civil o juzgado. El artículo 248 del Código Penal permite perseguir estafas incluso de pequeña cuantía (menos de 400 € se consideran delito leve).
  5. Acudir a organismos de consumo: presentar reclamación en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) o, si es un vendedor europeo, en el Centro Europeo del Consumidor (CEC-España).
  6. Valora la vía arbitral o judicial: si el vendedor existe pero incumple, puedes acudir al Sistema Arbitral de Consumo (rápido y gratuito si la empresa está adherida) o a los juzgados de primera instancia

Por ejemplo, imagina que compras unas zapatillas por 120 € en una web con descuentos llamativos. Pasan tres semanas y no llegan. Escribes al vendedor y no responde. El número de seguimiento es falso.

  • Primero, reclamas en tu banco aportando pruebas para intentar un contracargo.
  • Después, denuncias en la comisaría aportando capturas y justificantes.
  • Finalmente, presentas reclamación en la OMIC para que quede constancia como infracción de consumo.

De esta manera, aumentas las posibilidades de recuperar tu dinero y evitas que el fraude quede impune.

Diferencias en compras nacionales, europeas e internacionales

  • En España: puedes acudir a OMIC, juntas arbitrales o juzgados.
  • En la UE: existe la plataforma ODR (Online Dispute Resolution) de la Comisión Europea para resolver litigios online.
  • Fuera de la UE: la reclamación es más compleja y, en muchos casos, la vía penal es la única opción. Aquí cobra especial importancia la prevención: comprar solo en webs reconocidas y con métodos de pago seguros.

Medidas de prevención: cómo evitar caer en una ciberestafa

La mejor defensa es la prevención. Algunos consejos útiles son:

  • Verifica que la web tenga HTTPS y datos claros de identificación (CIF, dirección física, teléfono).
  • Desconfía de precios excesivamente bajos o de tiendas sin reseñas fiables.
  • Utiliza tarjetas virtuales de un solo uso o plataformas como PayPal.
  • Revisa siempre la política de devoluciones y la existencia de servicio de atención al cliente.
  • Guarda toda la documentación de la compra desde el primer momento.

 

En conclusión, las ciberestafas en compras online son una realidad creciente, pero el consumidor en España cuenta con un sólido marco jurídico para defenderse. El TRLGDCU garantiza derechos básicos como la entrega en plazo, la conformidad de los bienes y el derecho de desistimiento. Y cuando la conducta del vendedor es fraudulenta, el Código Penal ofrece la vía para perseguir penalmente la estafa.

Conocer tus derechos, actuar con rapidez y documentar cada paso son las claves para no quedar indefenso. Y recuerda: prevenir es tan importante como reclamar. Comprar en webs seguras y usar métodos de pago protegidos reducirá drásticamente el riesgo de convertir una compra online en una amarga experiencia.

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