El arraigo laboral es un mecanismo legal que permite a los extranjeros en situación irregular en España obtener un permiso de residencia temporal si demuestran una relación laboral dentro del país. En los últimos años, esta figura ha sido objeto de diversas interpretaciones por parte de los tribunales y de la Administración, lo que ha generado cambios significativos en su aplicación.
Históricamente, el arraigo laboral ha sido una herramienta clave para regularizar la situación de miles de inmigrantes que, pese a trabajar en España, se encontraban en una situación de precariedad jurídica. Sin embargo, hasta hace poco, los requisitos para su concesión eran estrictos, exigiendo la acreditación de una relación laboral mediante resolución judicial o acta de Inspección de Trabajo. Esta exigencia limitaba el acceso al permiso de residencia, dejando fuera a muchos trabajadores en situación irregular que no podían demostrar su empleo por medios convencionales.
Con la evolución de la normativa y la jurisprudencia, los criterios para la concesión del arraigo laboral han ido flexibilizándose en algunos aspectos, lo que ha permitido un mayor acceso a este mecanismo de regularización. Sin embargo, la aprobación de una nueva ley que entrará en vigor en mayo de 2025 introduce cambios sustanciales que redefinirán los requisitos y condiciones para acogerse a esta figura. En este artículo, analizaremos cómo ha sido interpretado el arraigo laboral hasta ahora y cómo se aplicará a partir de la nueva normativa de 2025.
¿Qué es el arraigo laboral?
Como hemos expuesto en la introducción, el arraigo laboral es un permiso de residencia temporal que se otorga a extranjeros en situación irregular que puedan demostrar haber trabajado en España durante un determinado tiempo. Se encuentra regulado en el artículo 124.1 del Reglamento de Extranjería (Real Decreto 557/2011, de 20 de abril), modificado por la Reforma del Reglamento de Extranjería en 2022.
Requisitos generales para solicitar el arraigo laboral
Para solicitar la residencia por arraigo laboral en España, el extranjero debe cumplir con los siguientes requisitos:
- No ser ciudadano de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo ni de Suiza.
- Carecer de antecedentes penales en España y en su país de origen.
- Haber permanecido en España de forma continuada durante un mínimo de dos años.
- Acreditar relaciones laborales con una duración mínima de seis meses.
- Demostrar la existencia de una relación laboral válida.
- No tener prohibida la entrada a España.
Interpretaciones jurídicas del arraigo laboral hasta 2024
Históricamente, la interpretación del arraigo laboral ha sido objeto de diversas controversias, principalmente respecto a cómo se acredita la relación laboral y la permanencia en España. Algunos de los hitos más importantes incluyen:
- Sentencia del Tribunal Supremo de 2021: estableció que no solo los trabajadores en situación irregular pueden acceder al arraigo laboral, sino también aquellos que han trabajado con contrato y luego han perdido la regularidad. Esta decisión amplió las posibilidades de regularización, permitiendo que quienes habían estado en situación legal de empleo y luego quedaron irregulares pudieran acogerse a esta figura.
- Sentencias del Tribunal Superior de Justicia: han ido perfilando que los contratos a tiempo parcial también son válidos para justificar la relación laboral. Anteriormente, existía cierta incertidumbre sobre si el número de horas trabajadas influía en la concesión del arraigo. Estas resoluciones han establecido que, siempre que el empleo sea real y demostrable, su duración o jornada no impiden el acceso a este beneficio.
- Informe de la Inspección de Trabajo: ha sido una herramienta clave para probar el tiempo trabajado, sobre todo en casos de empleo informal. En muchos procedimientos, la Inspección de Trabajo ha reconocido la existencia de una relación laboral en ausencia de un contrato formal, permitiendo a trabajadores en situación de vulnerabilidad acceder al arraigo laboral.
Estos criterios han permitido flexibilizar el acceso al arraigo laboral, beneficiando a numerosos extranjeros que, a pesar de encontrarse en situación irregular, han contribuido al mercado laboral español. No obstante, la nueva normativa de 2025 introduce cambios que podrían restringir esta flexibilidad.
Cambios en el arraigo laboral con la nueva ley de 2025
A partir de mayo de 2025, la nueva legislación introduce modificaciones que afectan tanto al arraigo laboral como a otras formas de regularización. Entre los cambios más relevantes destacan:
3.1 Arraigo social
- Solo podrá acogerse a esta figura quien tenga vínculos familiares con extranjeros titulares de una autorización de residencia.
- Se mantiene la exigencia de un informe de arraigo emitido por el ayuntamiento, acreditando la integración social del solicitante.
- Se deberá justificar la tenencia de medios económicos suficientes para su mantenimiento, lo que podrá ser un obstáculo para quienes no cuenten con una fuente de ingresos estable.
3.2. Arraigo sociolaboral
- Se establece como condición esencial contar con un contrato de trabajo que cumpla con los requisitos de las autorizaciones de residencia inicial y de trabajo por cuenta ajena.
- Se exigirá que el empleo garantice la sostenibilidad económica del trabajador, lo que generalmente implica cumplir con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
- Se refuerza el control sobre la documentación aportada, para evitar fraudes en la acreditación de la relación laboral.
Implicaciones prácticas de la nueva ley
La nueva normativa supone un endurecimiento de las condiciones para acceder a la residencia por arraigo laboral, ya que:
- Se limita el acceso al arraigo social a quienes tengan vínculos familiares con otros extranjeros con residencia legal.
- Se exige un contrato laboral con condiciones más estrictas para el arraigo sociolaboral.
- Se endurecen los controles para la acreditación del tiempo trabajado y la relación laboral.
Alternativas para quienes no cumplan los nuevos requisitos
Para aquellos extranjeros que no puedan acogerse a las nuevas condiciones del arraigo laboral, pueden considerar otras opciones como:
- Residencia por circunstancias excepcionales, basada en protección internacional o razones humanitarias.
- Autorización de residencia por cuenta propia, si pueden demostrar viabilidad económica para un proyecto de emprendimiento.
- Contratos de trabajo específicos para regularización, en sectores con alta demanda de mano de obra.
Este cambio podría dificultar la regularización de muchos extranjeros en situación irregular que, hasta ahora, han podido acogerse a estas figuras con requisitos más flexibles.
En conclusión, la residencia por arraigo laboral ha sido una vía fundamental para la regularización de extranjeros en España. No obstante, con la entrada en vigor de la nueva ley en 2025, se prevé un endurecimiento en los requisitos, lo que podría impactar negativamente en quienes buscan acogerse a esta figura.
Es fundamental que quienes deseen obtener la residencia por arraigo laboral se informen adecuadamente sobre los nuevos requisitos y preparen la documentación con antelación para evitar problemas en la solicitud. Asimismo, la intervención de un abogado especializado en extranjería será clave para asesorar y guiar a los solicitantes en este nuevo escenario normativo.
